En una clínica dental, gran parte del día se va en agenda, presupuestos, recordatorios y papeleo con aseguradoras. Ahí está el retorno realista de la IA — sin tocar el dato clínico sensible. Lo vemos con osFoundry y dgm. Casos típicos o posibles; esto no es asesoramiento legal ni clínico.
El marco: datos de salud y secreto profesional
- Los datos de pacientes son datos de salud (art. 9 RGPD): protección reforzada y la clínica como responsable del tratamiento (AEPD).
- Secreto profesional: nada de datos identificables en herramientas de consumo; uso de IA de terceros con contrato de encargado (art. 28 RGPD).
- Imagen diagnóstica con IA: posible producto sanitario (MDR/AEMPS) y alto riesgo (AI Act) — separar de lo administrativo.
Casos de uso (administrativos, con revisión)
- Agenda y recordatorios (menos ausencias).
- Presupuestos y atención al paciente no clínica.
- Documentación y reclamaciones a aseguradoras.
Dónde encaja osFoundry
osFoundry es una capa de orquestación agnóstica, no un producto sanitario certificado, con residencia UE o autoalojamiento y modelo UE como Mistral. Lee IA para pymes: guía para empezar.
Cómo te ayuda dgm
dgm monta un marco conforme para los flujos administrativos; el odontólogo mantiene la responsabilidad clínica. Un diagnóstico de 399 € define el alcance; la implementación es de 3.999 €/mes, sin coste por usuario.